Enciende las luces, en este puerto donde esperas mi barca para que regreses, me llenes de sueño y devuelvas mi calma.
Porque si te pierdo yo no me encuentro. Porque eres parte de todo lo que soy
Yo no te olvidare, siempre te querré, nada nos podrá separar jamás. Dentro de mí, cuando me acuerde de ti, tu luz me guiará y me iluminará.
Desde la distancia, cada día que pasa se hace más fuerte mi amor. Porque tanta alegría mi vida no se puede perder y a pesar de lo lejos que estés, sigue viva tu magia en mi ser.
Y si te pierdo, yo no te encuentro porque eres parte de todo lo que soy.
Yo no te olvidare siempre te querré, nada nos podrá separar jamás. Dentro de mí cuando me acuerde de ti tu luz me guiará y me iluminará.
Lo eres todo para mí. Mi voz siempre será tuya. Hoy el viaje acaba aquí que mi alma lleva tiempo desnuda…
Yo no te olvidaré
El ayer ya lo guarde en cajoncillos de papel
El mañana no lo recuerdo, lo olvide
Si los pasos se hacen cortos, el sonido de su hueco es otro
En el paraíso de tus ojos,
me pierdo porque estoy perdido,
en la paz de tus labios,
me encuentro porque estoy contigo,
en el universo de tu alma,
vivo con mil sentidos,
en ti, vivo amándote.
Sabes a silencio y a sueños,
con melodías de ternura
y tacto de deseo,
sabes a mi mundo,
a todo lo que anhelo,
sabes a amor, a mi amor .
Ahora puedo oírte,
puedo sentir tu silencio,
puedo recorrer tus besos
y hasta escuchar tu melodía,
aún cuando estás lejos
y eres todo nostalgia.
Tiéntame, acaríciame
lléname cada instante de ti,
haz que cada noche sea un sueño
y cada despertar una sonrisa,
lléname de ti
y llévame a tu amor.
Sólo déjame disfrutar ahora
porque ahora es cuando te necesito
mañana puede ser tarde.
Como una tormenta de verano en pleno diciembre. Radical e inesperada, hipnótica y destructora. Asi te conocí. Como un huracán infiel, que no sigue los caminos marcados. Una droga dulce, suave, adictiva, de la que enganchas sin darte cuenta y de la que te conviertes en un colgado.
Una sonrisa envenenada, una mirada acusadora, un numero de telefono secreto, mi palabra preferida. Una chispa que prende en el bosque, una bala perdida por la ciudad, un arma arrojadiza. Una confesión, un ángel, un latido.
Siempre el eco de mi voz.
Y aunque es tarde ya nos hemos dicho adios, aun recuerdo cuando nos sobraba el tiempo y llegaba el fin del mundo. Te deje una carta que nunca te di, que nunca leiste, unas palabras que nunca se dijeron y quedaron encerradas para siempre.
¿Es que no entiendes que todo lo que he hecho lo he hecho por ti? ¿Que todo lo que hay de especial en mi eres tú?
Un maldito recuerdo ¡MIERDA! Me perteneces porque no sales de mi cabeza, de mi pasado ni de mis lágrimas, me perteneces, maldito recuerdo, abrumador. ¿No entiendes que estoy podrida, como una manzana llena de pecado? sí! porque sé que sin ti no soy nadie y saber eso me llena de odio y hace que cada día me aleje mas de mí para poder acercarme más a tu recuerdo, a tu maldito recuerdo. Lo odio tanto, te odio tanto, que no puedo quitarte del pensamiento.
Estas en el aire que respiro, en estas cadenas que porto y en la comida que tomo.
DEJAME EN PAZ! vete, si no vas a volver, vete! Aunque sé que no vas a volver porque no te has ido, no tienes intención. Solo ardes y me abrasas, me llevas y me dejas lejos, sufriendo los efectos del desierto de tu recuerdo. Deja de mirarme, de perseguirme, de observarme, de calcularme, sácate de mí .
Me has herido la voz para que no pueda comunicarme con nadie, pero ¿y qué más dá? si ya nadie me trata porque saben que estoy perdida en el mundo del recuerdo. A veces vienen y me hacen compañía, pero como no puedo hablar, pronto se van. Yo no hago nada, porque es mi recuerdo el que no me abandona, con el que vivo. Es mi tesoro, es todo lo que tengo. Me ha ido acechando, me ha ido atrapando, me encuentro sin salida, solo vivo de un recuerdo y ese recuerdo vive de mí, se alimenta de mí, respira de mí. Ya no soy libre , ya no soy quien, ya las fuerzas que me quedan solo me debilitan más aún. Estoy marcada, estoy indefensa, estoy ya sin aire, me estoy ahogando .
Empiezo a divagar entre esas sombras, ya no me perturban, se han acostumbrado tanto a mi presencia como yo a la suya. En mi pasado, tú estabas en el otro lado del cristal en el museo de mi memoria. Espera un momento! estás aquí ¿ que haces aquí? sal! vete! no debes! espera, interprétame. Sólo me llego a mi misma cuando huyo de mí, espera! siénteme como la tranqilidad de la luna, eres jóven, la noche es tuya, espera, respírame, me falta el aliento, necesito que me respires, necesito que seas mi aire por un momento. Se mi aire, respírame hasta que sienta frío , hasta que el corazón se canse de latir ¿qué haces aquí? ¿por qué sigues aquí? Solo tu puedes hacer que regrese a mí, que yo vuelva a regresarme a mí. Sálvame.
El recuerdo me lleva otra vez…
En todo este cuento, tengo un personaje asignado. Sabes que no me gusta saltarme lo marcado, pero debo ser mas sincera que legal y por una vez creo que voy a salirme del papel.
Sigo encerrada en la celda, esa de tu recuerdo. Se nos acabaron las excusas hace tiempo y tu no pudiste sacarme de alli. Yo no me dejé. Y aqui me quedé, porque tu seguiste adelante y al final acabaste olvidandote.
No digas que no es verdad que solo fue un pequeño juego, un entretenimiento absurdo, que fui un juguete en tus manos, y cuando te cansaste y viste uno mas nuevo, me tiraste sin mayor miramiento.
Los dos sabemos lo que pasa, aunque ninguno queramos realmente. Tú no quieres saberlo, yo no quiero que lo sepas.
Tarde o temprano la pasión se apaga, el deseo se desvanece y el fuego se extingue quedando solo cenizas.
¿Crees que entonces algo podrá ser igual?¿Crees que nos llenaremos con solo tocarnos?
Piensas que si, que durará por siempre lo que nos une ahora, pero la respuesta es no.
Ni siquiera el cariño se mantendrá intacto, a pesar de es tan inmenso como el sol. Pronto nos miraremos sin vernos. Se acabarán los besos y las caricias, moriran las palabras que me entretejen las entrañas.
¿Hasta que momento podremos seguir sonriendo como si no pasara nada? Doleran los recuerdos entonces mas que el cuerpo y no quedaran palabras de consuelo.
Soy una más en tu lista de otras, pero aun así has de saber que tengo el mundo patas arriba por tu culpa.
Que todavia me debes algo, y no me refiero a tus caricias vanas ni a tus palabras vacias.
Me debes tiempo perdido contigo. No, contigo, no, mejor por tu piel. Que me debes noches que han sido en blanco, o en negro, depende quien las mire.
Me debes la ilusión que me trajiste y sin contemplaciones me quitaste, un dia cualquiera, un dia al azar.
Vivo siguiendo el viento de mis mariposas al aletear. Por ellas sé, que no es mi rival, y pronto será otra más de la lista.